domingo, 12 de agosto de 2012

Vida en cementerio

Hasta en el silencio sepulcral del lugar de eterno descanso se puede aprender algo. Hoy fui testigo de eso.
Si a vos interese, invito a leerlo...

Recibo yo la luz del alba... Y una mañana vacía.
Tiempo trabaja presto, y era ya mediodía:
El orvallo me da su bienvenida.

Tormenta torrencial, donde reina el silencio... Y una gélida brisa envolvía el pavimento.
Sólidas lápidas adornaban el contexto... Y un verde mantel, de alfombra servía a mis pies.

Muy pronto, y muy tarde se iban... Iba viendo.
Al eterno descanso... A la pronta venida, de Aquel que por Ley segaría.
Mientras la nostalgia se paseaba de alegría, ¡Que misterio!

¿Que fín tiene llegar
Y marcar a su vez partida? No lo entiendo.

Designio fué, pienso...
Tu enseñanza acojo raudo.

¿Peor calvario habrá?
¿Ver a quien vida y amor te dió
Expirar?

¿O estar frente a ella, acaso?
Viendo al polvo reclamar...
lo que suyo es, quizás?

De pensar... Ni deseo imaginar
Lo que esa piel sentirá.

Aquí te dejo mi enseñanza
De la vida, dejó marca:

"Vive por los que ya no pueden...
Pues la muerte puede sorprenderte en cualquier momento.
Y si no me crees... Que te enseñe el Cementerio."

"Dios se presenta en los lugares menos insospechados"

"Ama a los que puedas y quieras... No sabes cuando se separen de tu camino...
Pues hoy aprendí, que puede ser ahora mismo."

Bendiciones!